Admin
el Workspace — qué negocio es, quién trabaja aquí, qué Apps tiene, quién entra a cada una y qué se ha hecho dentro
Es para ti si
- Viene con todos los Workspaces; no se elige ni se instala
Admin
El Workspace: su gente, sus aplicaciones, sus accesos y su bitácora.
Entra el dueño o un admin. No se reparte con permisos, y es a propósito: es donde se reparten los permisos, así que dársela a un miembro sería darle todo lo demás por la puerta de atrás.
Eran dos Apps. Usuarios y Configuración se juntaron aquí. El corte estaba mal hecho: un acceso se reparte desde las dos —por persona en una, por App en la otra—, así que dar de alta a alguien y abrirle Inventario obligaba a entrar a dos sitios para una sola tarea. No se perdió nada: las siete secciones son las mismas que ya existían.
Los datos del negocio
Nombre, país, momento del negocio y a qué se dedica. Es lo que el Cerebro lee para entender tu operación, así que vale la pena que esté al día.
La dirección del Workspace no cambia aunque le cambies el nombre. Es un enlace que ya circula por ahí: correos, mensajes, marcadores. Cambiarlo los rompería todos sin forma de avisar.
El rol no es el puesto
Dos cosas distintas, y confundirlas termina en darle permisos a alguien por su título.
El rol dice cuánto puede cambiar: dueño, admin o miembro. El puesto dice qué hace: "Encargada de mostrador".
| Rol | Qué puede |
|---|---|
| Dueño | Todo, incluido nombrar a otro dueño. Siempre tiene que haber uno activo. |
| Admin | Configura el Workspace y administra a la gente. No toca a los dueños. |
| Miembro | Entra solo a las Apps que le marques. |
Invitar
Invitar a alguien pide correo, puesto, rol y —si es miembro— a qué Apps entra. Llega un correo con una liga que vence en catorce días y solo funciona con ese correo: si alguien la reenvía por error, la otra persona no puede entrar en su lugar.
Si no llega, Reenviar correo repone los días sin crear una segunda liga.
Dar de baja
Nadie se borra. Dar de baja quita el acceso y la persona se queda en el historial, con lo que hizo y cuándo. Readmitirla le devuelve su lugar.
Las aplicaciones
Instalas y quitas por área. Las herramientas vienen siempre y no se quitan.
Al quitar una, sus datos no se borran: la App deja de aparecer y vuelve con todo si la reinstalas.
Algunas necesitan otras para funcionar, y esas se agregan solas. No hace falta que las busques.
Quién entra a cada App
El mismo dato, dos vistas, y por eso están juntas: en Miembros eliges a qué Apps entra una persona; en Accesos, quiénes de tu equipo entran a una App. Se guardan en el mismo lugar, así que nunca pueden decir cosas distintas.
Dueño y admin entran a todo y no aparecen en las casillas. Si su acceso dependiera de una casilla, un descuido podría dejar al Workspace sin nadie que pueda abrir esta pantalla, y de ahí no se sale.
Admin no se concede con casilla: va con el rol, por la misma razón.
Y hay un segundo nivel: dentro de cada App, su propia sección de Permisos —en el menú izquierdo— detalla qué puede hacer cada quien ahí adentro. Lo de aquí es la puerta; lo de allá, lo que se puede tocar una vez dentro.
Qué se ha hecho
La bitácora del Workspace: quién entró a qué App y qué movió, con la hora. Cada venta, cada compra, cada producto que se da de alta, y también quién abrió Pedidos esta mañana.
Se lee como una lista normal —se busca por persona, App, acción o folio, y se acota por semana, por App o por tipo de movimiento—, pero no se edita ni se borra. Ese es el punto: un registro que alguien puede corregir no sirve para contestar "¿quién movió esto?".
Lo que ves aquí es de este Workspace. Los inicios de sesión no aparecen, y no es un olvido: entrar a CleverCloud pasa antes de elegir Workspace, así que no es de ninguno.
Y no guarda nada delicado: el folio, el nombre de la cosa y el estado de antes y de ahora. Nunca contraseñas, códigos ni el contenido de lo que se capturó.
Con qué se confunde
