Compras
la orden de compra — qué le pediste a tu proveedor, a qué precio y cuándo llega
Es para ti si
- Le compra a un proveedor lo que después revende
- Pide mercancía sobre pedido cuando un cliente le encarga algo
- No sabe qué le falta pedir hasta que un cliente reclama
- Se le acaba un producto y se entera cuando alguien lo busca
- Pidió llevar sus compras, órdenes de compra o proveedores
- Quiere saber cuánto le debe a su proveedor
Compras
Qué le pides a tu proveedor, a qué precio y cuándo llega.
Se pide por dos razones y da lo mismo
A veces un cliente te encarga algo que no tienes y hay que conseguirlo. Otras te adelantas y pides para tener de qué vender. Esta App no las separa, y es a propósito: la mitad de las órdenes reales llevan las dos cosas —lo del pedido de la lavandería y de paso tres cajas para el anaquel— y el proveedor manda una sola caja. Partirlas en dos pantallas obligaría a elegir antes de saber.
"Qué falta" es lo único que hay que mirar
Es la primera sección y la única que alguien abre sin que se lo pidan. Sale de los pedidos que están esperando entrega: lo que ya vendiste y no tienes.
Y descuenta lo que viene en camino. Sin eso, cada vez que alguien entrara vería la misma falta y acabaría pidiendo dos veces la misma caja.
Con el botón de "pedir todo esto" la orden nace con los renglones y las cantidades puestas. Es la diferencia entre una App que te dice qué pedir y una que solo guarda lo que ya decidiste.
Un renglón puede tener dueño
"Qué falta" contesta _faltan tres de esto_. Lo que no contesta es _de quién son_, y no puede: es una suma por producto, y ahí ya se perdió el pedido del que salió cada pieza.
Por eso desde el pedido de venta se puede pedir un renglón directo al proveedor. La orden nace con ese renglón puesto y ligado: sabe de qué pedido y de qué cliente viene, lo dice en la lista, en la orden y a la hora de recibir.
La liga va por renglón, no por orden, por lo mismo que esta App no separa las dos razones de comprar: una orden lleva lo del cliente y de paso lo del anaquel. Si una caja sirve a dos clientes, son dos renglones de la misma orden.
Y la cantidad no tiene que coincidir. Vendiste tres y le pides doce porque el proveedor vende por caja. La liga dice de dónde nació el renglón, no que la mercancía sea exclusiva de ese cliente.
Si el cliente todavía no ha abonado nada, se avisa antes de pedir: vas a comprometer dinero con tu proveedor por una promesa. Avisa y deja seguir — vender sobre pedido es media vida de un distribuidor.
La orden vive tres momentos
Borrador. Se arma, se corrige, se le agregan renglones. Todavía no existe para nadie más.
Pedida. Ya se la mandaste a tu proveedor. De aquí en adelante no se edita: el proveedor tiene en la mano una lista que dice otra cosa, y cambiar la nuestra en silencio haría que la recepción cuadre contra un documento que nadie más tiene.
Recibida. Llegó. Y si llegó a medias, se queda en _llegó a medias_ con lo que falta a la vista, que es lo que te deja reclamarle al proveedor con un número en vez de con una sospecha.
Recibir es lo que hace que esta App valga la pena
Cuando anotas qué llegó pasan tres cosas en el mismo movimiento:
1. Sube tu inventario, como una entrada normal con su motivo. El histórico del producto sigue cuadrando con su saldo. 2. Se actualiza el costo de cada producto al último que pagaste. Sin esto, el margen que enseña Inventario sigue calculado con el precio del año pasado y crees que ganas más de lo que ganas. 3. Nace el gasto en Egresos, por lo que de verdad llegó.
El gasto nace al recibir y no al pedir porque un pedido no es todavía una deuda: se cancela, llega a medias, llega distinto. Lo que debes es lo que te surtieron, y es también como te factura el proveedor.
Si marcas que ya se pagó, el egreso entra pagado. Si no, queda por pagar y se le da salida en Egresos el día que se pague.
Lo que se pide tiene que estar en tu inventario
No se puede escribir "20 sacos cemento gris" a mano. Con texto libre, a la semana siguiente eso y "cemento gris 20 sacos" son dos cosas distintas: nadie puede sumar cuánto cemento debes, y cuando llegue la mercancía no hay a qué renglón meterla.
Lo que no esté en el catálogo se da de alta en Inventario y ya queda bien puesto para siempre.
Con un proveedor no se pregunta
Si tienes uno solo, entra puesto en cada orden. La lista de proveedores es para tener a la mano a quién marcarle, no un catálogo que haya que mantener.
Preguntarle al Cerebro por esta lista
Desde Pregúntale al Cerebro, dentro de este Workspace, puedes preguntar por esta información sin abrir la App: cuántos hay y cuáles son.
Puedes acotar por: sin mandar al proveedor; pedidas y sin recibir; ya recibidas; se pasó la fecha esperada; las que surten un pedido de un cliente.
También puedes buscar por proveedor, folio, nota o para qué se compró: dile un nombre y te acota a eso.
Se puede ordenar del folio más alto al más bajo, de la más grande a la más chica, de la que llega primero a la última.
La respuesta trae cuántos son y hasta veinte renglones; si hay más, te lo dice y te manda aquí para verlos todos. No es un volcado: enseña solo unas cuantas columnas, no todo lo que la App guarda.
Solo acota por lo que esta lista sabe acotar. Si pides un filtro que no existe, te dice cuáles hay en vez de darte la lista completa fingiendo que lo aplicó. Necesitas Compras instalada y permiso para abrirla; si no, te lo dice y no te enseña ninguna cifra.
Con qué se confunde
Compras es lo que le pediste al proveedor y todavía no llega. Inventario es lo que ya está en el anaquel. Al recibir una orden, lo que traía pasa de una a la otra.
La compra dice qué pediste; el egreso dice cuánto debes por lo que llegó. Cada recepción genera su egreso sola, así que aquí no se captura ningún gasto a mano.
insumos
Lo que separa a las dos no es el proveedor, es si la cosa se vende o se consume. El cloro que revendes se compra aquí; el que usas para limpiar tu local es Insumos.
