Prospectos
el trato que se persigue — quién es, cuánto vale, en qué etapa va y qué sigue
Es para ti si
- Vende servicio y la venta tarda semanas en cerrarse
- Cotiza, da seguimiento y tiene que estar detrás del cliente
- Pierde ventas porque se le olvida darles seguimiento
- No sabe a quién le toca hablarle hoy
- Lleva su seguimiento en una libreta o en el chat de WhatsApp
- Pidió un CRM, un embudo o un pipeline de ventas
- Tiene varios vendedores que se pisan: dos atienden al mismo cliente sin saberlo
Prospectos
A quién le hablas hoy. Cada tarjeta es alguien interesado que todavía no te dice que sí, con lo que le estás ofreciendo, cuánto vale y qué sigue.
Para quién es
Para el negocio cuya venta tarda y no entrega producto: el agente de seguros, la consultora, el despacho contable, el instalador que cotiza un mantenimiento. La decisión toma semanas y se gana a base de seguimiento.
Si al ganar la venta hay algo que surtir —una caja, un mueble, un pedido para el proveedor— la App es Pedidos, no esta. Las dos miran el mismo embudo; lo que cambia es lo que pasa después.
Lo que resuelve
Deja de perderse gente por olvido. La pregunta que contesta esta App no es cuántos tratos tienes: es a quién le toca hablarle hoy. Por eso cada prospecto lleva un siguiente paso con fecha, y lo que se pasó de fecha sube solo hasta arriba.
Los que se enfrían salen a la luz. El acote Quietos 15 días trae lo que nadie ha tocado en más de dos semanas. Ese es el montón del que sale la mitad de lo que se pierde, y en una libreta es invisible.
Cerrar no obliga a capturar el dinero dos veces. Al marcarlo como ganado se pregunta en cuánto quedó y si ya te pagaron; con eso el ingreso aparece solo.
Cómo se usa
Dar de alta un prospecto
Nuevo prospecto pide quién es, qué le estás ofreciendo y cuánto vale más o menos. Si la persona no está en tu directorio se da de alta ahí mismo y queda en Clientes, no en una lista aparte.
Lo mínimo de verdad son dos cosas: la persona y qué le vendes. El monto es un estimado y se corrige al cerrar.
Moverlo
Las cuatro etapas —Prospecto, Contactado, Propuesta, Negociación— se cambian desde la tarjeta sin abrir el formulario. Ganado no es una etapa a la que se llegue arrastrando: ganar significa que salió algo, y por eso abre su propia ventana.
Cerrarlo ganado
Ganado pregunta en cuánto se cerró de verdad y si ya te pagaron:
| Si dices | Lo que pasa en Ingresos |
|---|---|
| Sí, ya entró | Nace cobrado, con el método de pago que elijas |
| Todavía no | Nace por cobrar con su fecha, y aparece en Cobranza |
El monto que captures aquí reemplaza al estimado. Es el que mide tu mes, así que va el real.
Apartarlo para que nadie más lo trabaje
Solo si el negocio lo enciende. En los ajustes de la App está *Apartar prospectos*: donde el embudo es de todo el equipo —casi todos— esto no aparece, porque pedir datos de más para algo que nadie disputa sobra.
Encendido, aparece Registrar prospecto: dos campos, el nombre y los últimos cuatro dígitos del dato que tu negocio use para confirmar de quién habla. Cuatro dígitos no identifican a nadie por sí solos; van junto al nombre para no confundir a dos personas que se llaman igual.
| Lo que pasa | Lo que ves |
|---|---|
| Nadie lo trae | Queda a tu nombre y entra al embudo |
| Ya lo traes tú | Te lo decimos y se sigue con el mismo trato, sin duplicarlo |
| Lo trae otro | Te decimos quién y hasta cuándo es suyo |
El registro vence solo. Dura los días que digan los ajustes —quince de fábrica— y pasados esos días deja de bloquear sin que nadie tenga que limpiar nada. Cambiar el plazo vale también para los registros que ya estaban: la vigencia se calcula al preguntar, no se congela al registrar.
En la lista, la columna De quién es dice si es tuyo y cuántos días le quedan, y los acotes Los míos y Sin dueño parten el embudo por turno.
Ver los del equipo es un permiso
Arriba del embudo hay un filtro por asesor. Quien tiene el permiso de supervisión elige entre todo el equipo o una persona; quien no lo tiene lo ve bloqueado en *Solo los míos*.
No es solo la pantalla: si alguien sin ese permiso pide el embudo de otro por su cuenta, lo que recibe es el suyo. El candado está en la base.
El permiso se reparte desde el icono de llave de esta aplicación, que solo ven el dueño y los administradores del Workspace. Ahí mismo se decide quién entra a Prospectos y qué puede hacer adentro.
Darlo por perdido
Pide el motivo, y no es burocracia: es el único dato con el que un mes después se puede contestar por qué se te cae la gente. Queda en Cerrados, con su motivo y su fecha.
Las secciones
| Sección | Para qué |
|---|---|
| Embudo | El tablero por etapas. Se abre en la mañana: es la lista de a quién le hablas hoy |
| Todos | La lista completa, con búsqueda, orden y los acotes de lo que se está enfriando |
| Cerrados | Ganados y perdidos, con el motivo de cada caída |
Lo que comparte con Pedidos
Es el mismo embudo, no una copia. Si tienes las dos Apps instaladas, un trato dado de alta aquí se ve allá y al revés: es una sola tabla y una sola fila por trato. Eso es a propósito —el negocio que vende producto *y* servicio no tiene por qué capturar al mismo interesado dos veces—.
Lo único que no se comparte es la salida: allá el trato ganado levanta un pedido; aquí levanta un ingreso.
Lo que todavía no hace
- Recordatorios automáticos: el siguiente paso se agenda, pero nadie te
escribe el día que toca.
- Cotizaciones con documento: aquí se registra el monto, no se genera una
propuesta imprimible. Eso vive en Pedidos.
- Repartir turnos automáticamente: el registro dice de quién es cada
prospecto, pero nadie asigna por su cuenta ni reparte por zona o por turno.
- Avisarle al dueño cuando su registro está por vencer: hoy se ve en la
lista, no llega solo.
Preguntarle al Cerebro por esta lista
Desde Pregúntale al Cerebro, dentro de este Workspace, puedes preguntar por prospectos sin abrir la App:
| Pregunta | Qué te contesta |
|---|---|
| «¿a quién se me pasó la fecha?» | Los que ya pasaron su siguiente paso |
| «¿cuáles no tienen nada agendado?» | Los que no tienen siguiente paso |
| «¿cuáles se me están enfriando?» | Los que llevan quince días o más sin moverse |
| «¿cuántos perdí?» | Los cerrados, ganados o perdidos |
| «¿qué prospectos traigo yo?» | Los que están a tu nombre, donde se apartan |
La respuesta trae cuántos son y hasta veinte renglones; si hay más, te lo dice y te manda aquí para verlos todos. No es un volcado: enseña solo las columnas de esta tabla, no todo lo que la App guarda.
Se puede ordenar por el más olvidado, por monto o por la fecha del siguiente paso.
También puedes buscar por título del trato, cliente, siguiente paso o nota: dile un nombre y te acota a eso.
Solo acota por lo que esta lista sabe acotar. Si pides un filtro que no existe, te dice cuáles hay en vez de darte la lista completa fingiendo que lo aplicó. Necesitas Prospectos instalada y permiso para abrirla; si no, te lo dice y no te enseña ninguna cifra.
Con qué se confunde
Las dos miran el MISMO embudo, sobre la misma tabla. Lo que cambia es qué pasa al ganar: en Pedidos hay algo que entregar —líneas, fecha prometida, surtido—; aquí no hay nada que surtir y lo único que queda es el dinero. Quien vende producto usa Pedidos; quien vende servicio, esta.
Clientes es el directorio de quién es cada quien. Prospectos es qué le estás vendiendo y en qué va. Una persona tiene una ficha en Clientes y puede tener tres tratos abiertos aquí.
Cerrar un prospecto crea su ingreso solo. Ingresos es todo el dinero del negocio; aquí solo vive lo que todavía no es seguro.
